Mi lado oscuro me domina cuando estoy en casa y por el ventanal que da hacia la calle veo pasar uno a uno los hombres de mi vida.
Si algo aprendí en esta vida es que nunca sirve llamar a un ex, al 911 o a la psiquiatra, lo mejor es mi 45.
Aveces quisiera saber controlarme, pero sin siquiera pensarlo voy hasta la mesa de luz y la busco.
Pasa el primero, juego un poco, le fijo la última mirada y disparo. Si disparo, disparo para matar. A ella la dejo viva, solo porque me gustaría verla sufrir por vos. Para que vea mi sonrisa reflejada en tu sangre y se traume.
Ya está. Ahora me toca esperar en el ventanal, a esperar que sigan pasando, uno a uno irme vengando y comprarme una AK.
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