domingo, 30 de noviembre de 2014

Él la abraza y le dice: 
"Nunca te dejaré ir".
Ella no entiende el peligro,
acepta ser cómplice de tal psicosis.
Él convencido afirma: 
"Estaré siempre a tu lado".
Y ella empieza a sentirse invadida,
pero corre el riesgo sin medir consecuencias.
Él no se da por vencido: 
"Seamos felices por siempre".
Y ella acepta someterse ante cualquier religión,
con tal de seguir la cultura y tener un amor.

Ok, lo reconozco: no confío en nadie.
Tiemblo de miedo en el tránsito cuando maneja otro.
Comida ajena peligra ser mierda.
Los médicos no saben más que yo, ni los veterinarios!
Solo yo sé lo que me queda lindo y me sienta bien.
Limpio si alguien limpia, porque no saben limpiar.
Cuando alguien cierra la casa me aseguro que lo haya hecho bien, porque casi nunca lo hacen.
Nadie dice la verdad, solo yo soy sincera.
Son sumamente injustos, hijos de puta, desalmados y los mataría a todos por las dudas...
Porque no confío en ninguno y no sé ser justa tampoco.