Cruzabas los pies
tropezabas los pasos
En un minuto tomaste tres vasos
yo tomé uno pero estábamos parejos
nuestra memoria parecía la de dos viejos
Tu con tu ropa enchastrada
yo con mi vestido roto
Me vomité, como lo hubiera hecho cualquier otro
Siempre fuimos iguales
de contar historias banales
llegar a fiestas dementes
entorpecernos de sonrrisas
Luego marcharnos por la cornisa
sin calcular los pasos, sin prisa
ahogados en una mente enfermiza
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