¿Querés que te hable del amor?
Ok, pero acordate que fuiste vos el que me lo pediste.
Ok, pero acordate que fuiste vos el que me lo pediste.
Si te contara sobre mi vida
amorosa me tendrías pena. Tratarías de calmarme cada vez que enloqueciera
recordando esos amores. Pero hoy me limpiaré la boca e intentaré no escupir en
las tumbas del pasado.
Yo fui enamorada, era pendeja,
optimista, tranquila y buena novia. Jamás tuve un amante ni pensamientos de
desamor. Recibí rosas, besos, cartas, hasta me dedicaron una canción.
Pero todo lo que un día fue amor
hoy ya no lo es, los besos que negué por orgullo, los gritos que dí en su honor
y los gemidos que con melancolía recuerdo.
Estaremos de acuerdo que para
recordar con pasión un viejo amor es necesario haber tenido buen sexo, ya que
un mal sexo marchita la relación.
Algunos dicen que me sublevé,
otros simplemente creen que me hago la fuerte. Y yo sé que lo que hago es
seguir adelante, con romances a veces, mojando viejas cenizas para que no vuelvan
a quemar.
Si algún día lograra volver a amar
talvez mi casa no estuviera exageradamente limpia, no me bañaría cantando Black
Sabbath ni me dormiría abrazada del almohadón.
Si me sintiera amada talvez mi
guitarra no sonara tan alto, mi música tan fuerte y tan débil mi corazón.
Acuso al amor de cobarde, egoísta
y más que nada inútil y no me importo que muchos desacuerden que es un
sentimiento fútil.
Ya aprendí que es un sentimiento
que juega con los débiles, se ríe de los duros y se aprovecha de los imbéciles.
Es soledad que aparenta compañía,
es problemas… aunque muchos me digan que no.
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