Te confió un beso,
mi lengua insinuando gestos
que te hagan pensar en el fetiche mas loco.
Te confió una caricia,
mis manos,
rosando por donde constantemente quisiste que alguien te mimara.
Te confió dos palabras,
mis labios,
desbordándola en susurros que se volverán gemidos.
Te confió mi querer,
mi corazón,
rogando que sepas
que no existirá nadie que mejor que yo lo sepa hacer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario