Lo reconozco: Soy socialmente gorda
Me hago responsable de los alfajores, saladitos, bizcochos, bebidas y caramelos.
Pero admito también que no soy gorda cuando me miro al espejo o me reconozco en una foto.
Sigo siendo como cuando la foto que conserva mi madre, esa niña de 1 año con más celulitis que ropa, que ya ignoraba las órdenes estéticas sociales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario