domingo, 19 de noviembre de 2017

Estoy en la cama, 
aburrida de mi miedo a dormir desnuda. 

Siento cada chijido de la casa 
y si no reconozco alguno...
me armo, me visto, salgo del cuarto! 

No hay nadie, me relajo, me desvisto,
 me acuesto pero no me duermo. 

Estoy en la cama,
perseguida con mi posible trauma sexual. 
Esta falta de sueño no es casual. 

Me desarmo, grito, me irrito, 
me mato a mi propio angelito bien rapidito 
pero no me duermo ni un poquito...

miércoles, 15 de noviembre de 2017

No quiero gastar tiempo contigo 
más que estos 9 años interrumpidos. 
Está claro que sos un hombre que se enamora por semestre, 
que busca chicas rubias, delgadas, delicadas 
y que se mueran por bañarse en tu jacuzzi. 
 
Lo que tengo para ofrecerte es lo que ves, 
una caja de pandora 
resultado de un coctel de psicofármacos y algunos traumas, 
principalmente causados por vos, 
aunque todos solucionados. 

Tengo sobrepeso, pelo de colores mal mantenido 
y estados de facebook sarcásticos, pelotudos, histriónicos 
y no tengo esperanza en el amor, menos en el nuestro.
Es que no busco amor, y si lo encuentro ya no lo agarro con los ojos cerrados. 
Porque es así como se termina escribiendo una carta de desamor por 9 años... 
aunque sea de forma interrumpida.
Se acerca mi cumpleaños y supongo que por eso, mi familia, una vez mas, me transmite su preocupación con respecto a mi vida amorosa.
No es que esté en contra del amor, sería como ponerme en contra de la religión... Somos libres de creer en cualquier estupidez que nos haga bien. 
¡Quédense tranquilos que tengo amor de sobra! Y del propio, que es el mejor. Además, cojo más que ustedes, en la cabecera de mi cama tengo 1/2 lubricante estrenado la semana pasada durante una tarde y noche intensa; Que incluso me excito con recordarlo pero prefiero no repetirlo con frecuencia porque no quiero rutina ni convivencia.



jueves, 2 de noviembre de 2017

Una mañana despertamos abrazados, 
aunque solíamos dormir a 8km o algunas veces de 30 a 60cm
Me despertaste, me pediste que te hiciera un pete 
y no te reclamé nada a cambio.

Mientras te bañabas, te ofrecí una toalla limpia, 
te preparé el desayuno y un porro.
Te dejé sentarte a fumar en mi sillón mirando hacia el mar.

Tu mirada siempre estuvo perdida.
Cuando descubrí la causa no hice nada al respecto,
ingenua en pensar que era amor 
y que íbamos por un final perfecto.