jueves, 6 de noviembre de 2014

Hagamos un trato:
Mantengamos en el anonimato.
Este año no llegues tan estrafalario,
evitemos el drama del aniversario.

Pongámonos de acuerdo,
y no seas bastardo que muerdo.
Es hora de madurar,
 solo te tengo que ignorar.









martes, 4 de noviembre de 2014

2º vuelta 2014

Me imagino que varios habrán pensado en votar la segunda vuelta por facebook no?
Para los que vivimos en la capital pero votamos en Rivera, nos ahorraría otros $1600 solamente de pasaje, 14hs solamente de viaje y laaargas esperas.
Por favor, si van a decir que mi pensamiento no es válido porque el voto es secreto, saquen las insignias de los partidos y dejen de atacar a los partidos contrarios. No sean tan obvios!
Ahh, si, casi me olvidaba... Y no suban la selfie en el cuarto secreto!
Y si, sería una locura controlar votos por facebook. Pero bien que podríamos próximamente (teniendo en cuenta el avance de nuestro país) hacerlo de una forma genialmente moderna. 
Por ejemplo, los abuelos podrían aprender a contarlos desde sus tablets, como ejercicio para prevenir el alzheimer.
No les da seguridad? Propongo recuento a cargo de los niños Sirios.





lunes, 3 de noviembre de 2014

Tiempo, es lo que necesito
y que no sea necesario pedir. 
Simplemente que me dejes vivir.
Que respetes mi privacidad. 
Que no me alagues,
que no me escribas,
que ni me leas.
Que no me acoses. 
Si bien no me conoces, 
deberías saber cuanto odio que invadan mi soledad. 

domingo, 2 de noviembre de 2014

Hoy supe que solo dormías 
y te grite un beso a la distancia.
La lluvia contaminaba el sonido de tal forma 
que creo que no llegaste a escuchar ni mis gemidos.
Con tu ausencia, 
me enredaste los cabellos y los pensamientos burdos.
Me rendí en el primer trueno,
y te volví a gritar a besos que me hagas el amor
una, dos, tres... y otra vez más.
Ahora, tendida sola en la cama llamo tu nombre 
y no sé dónde estás.




sábado, 1 de noviembre de 2014

Voy a contar hasta tres
e intentar no decaer.
Voy a besarte esta vez,
e intentar no enloquecer

No voy a echarte la culpa
ni reprocharte las llegadas tardes.
Mejor conocerse sin luchas, 
aceptando tus disculpas de cobarde.

jueves, 30 de octubre de 2014

Cuando llegaste 
yo ya había hecho mil suposiciones
comiéndome las uñas del noveno dedo.
Más ácida que los limones
ya me había planeado negarte,
y ya me estaba marchando.
Estaba buscando olvidarte, 
Pero llamaste mi nombre.

Nos educaron a tener un cuerpo fino y cuidarlo.
A gastar nuestro tiempo en cremas, masajes y gimnasios.
A mirarnos sin convencernos de nuestra belleza.
Nos enseñaron a desear un cuerpo ajeno,
normalmente, inalcanzable.
Nacimos en una cultura enferma 
que jura querer nuestra salud.
Su intención fue más que nada,
hacernos obedecer,
inculcarnos órdenes, 
ponernos reglas, rutinas,
lograr que seamos todas iguales.
Quisieron vender nuestros cuerpos,
y nosotras mismas se los compramos.
Nos obligaron a hacer dieta,
y adivinen quienes hicieron huelga de hambre?
Nos convencieron que el cuerpo era nuestro templo
y no nos permitieron ejercitar nuestra mente.
Nos quisieron hacer creer que era lo mejor que teníamos,
y así fue cómo dejamos de lado el alma.
Nos mal enseñaron, no nos dejaron ser,
porque siendo como eramos no vendíamos suficiente.
Nos encerraron en un sauna a sudar,
 porque creyeron que teníamos kilos de más.
Y como si no fuera suficiente,
nos castigaron al ponernos frente a un espejo,
también lo hicieron a cada dulce mordida, 
como si nuestra lengua no hubiera sido hecha para saborear.
Nos pusieron a correr atrás de hombres que no nos merecían,
porque no nos permitieron valorarnos.
Nos cambiaron a su favor,
y cuando les dejó de ser conveniente, 
como monedas, nos volvieron a cambiar.