jueves, 30 de octubre de 2014

Cuando llegaste 
yo ya había hecho mil suposiciones
comiéndome las uñas del noveno dedo.
Más ácida que los limones
ya me había planeado negarte,
y ya me estaba marchando.
Estaba buscando olvidarte, 
Pero llamaste mi nombre.

Nos educaron a tener un cuerpo fino y cuidarlo.
A gastar nuestro tiempo en cremas, masajes y gimnasios.
A mirarnos sin convencernos de nuestra belleza.
Nos enseñaron a desear un cuerpo ajeno,
normalmente, inalcanzable.
Nacimos en una cultura enferma 
que jura querer nuestra salud.
Su intención fue más que nada,
hacernos obedecer,
inculcarnos órdenes, 
ponernos reglas, rutinas,
lograr que seamos todas iguales.
Quisieron vender nuestros cuerpos,
y nosotras mismas se los compramos.
Nos obligaron a hacer dieta,
y adivinen quienes hicieron huelga de hambre?
Nos convencieron que el cuerpo era nuestro templo
y no nos permitieron ejercitar nuestra mente.
Nos quisieron hacer creer que era lo mejor que teníamos,
y así fue cómo dejamos de lado el alma.
Nos mal enseñaron, no nos dejaron ser,
porque siendo como eramos no vendíamos suficiente.
Nos encerraron en un sauna a sudar,
 porque creyeron que teníamos kilos de más.
Y como si no fuera suficiente,
nos castigaron al ponernos frente a un espejo,
también lo hicieron a cada dulce mordida, 
como si nuestra lengua no hubiera sido hecha para saborear.
Nos pusieron a correr atrás de hombres que no nos merecían,
porque no nos permitieron valorarnos.
Nos cambiaron a su favor,
y cuando les dejó de ser conveniente, 
como monedas, nos volvieron a cambiar.



miércoles, 29 de octubre de 2014

Nunca tuvimos un lugar común, 
ni fuimos comunes, 
ni de compartir lugares. 

No recuerdo si era noche o día, 
son detalles de los sueños que no presto atención. 
Vos tenías más valor que de costumbre. 
Yo estaba bien peinada, aunque con medias rotas.

Compartimos un momento, 
fuimos personas comunes por una noche.
Me besaste, 
te besé. 

Mis pies quedaron inquietos 
porque mis manos las estaban sosteniendo las tuyas.
Juntos en  mi sueño soñamos 6hs exactas.
Y eso fué muy poco para nosotros.
No te creo
porque me mintieron demasiado
porque haces parte de una especie que da asco
y no puedo diferenciarte de ellos

No me quiero
porque cuando siento que puedo quererte, me odio
porque caigo en tu juego como tantas otras
y no puedo ser diferente a ellas

No me animo
porque los días se van a acercar demasiado rápido
porque te vas a aburrir de mi locura y de mi forma de pensar
y no puedo, no la puedo cambiar.
No, no puedo responder bien
porque no sé actuar como corresponde.
No, no sé decir lindas palabras ni darte la razón,
aunque la tengas

No, no puedo aflojar,
porque sería reconocer que soy débil,
porque tengo miedo de que me gustes,
de que me odies,
de que me dejes luego sin razón aparente.

No, no puedo ni siquiera intentarlo,
porque pareces más sensible que yo.
No entiendes lo que exijo.
te cansarás y partirás
y solo escucharas...
"te lo dije"



martes, 28 de octubre de 2014

Sentada en éste sofá
siento que tengo todo el poder.
El viento solpa de derecha a izquierda, 
exhalo y lo cambio de dirección.

Me aburro, 
me doy asco, 
vomito y vuelvo al sofá.

Tirada en este sofá 
me siento un dios. 
Viajo a otro mundo, a otro planeta. 
Vuelo más alto que cualquier cometa.

Discúlpenme padres,
me dirijo a todos ustedes 
y no a nadie en particular.
¿Por qué se alegran 
cuando un hijo 
se vuelve una copia de ustedes mismos?

Lo quieren enseñar con sus errores, 
que tengan sus mismos valores. 
Y como si no fuera suficiente tener la misma cultura,
les inculcan la misma religión. 

Se ponen felices cuando los ven festejar un gol 
del cuadro del que ustedes lo hicieron hincha.
Se llenan de orgullo por su postura política, 
como si no se tratara de un ejercicio de multiple opción 
influenciado por la masa 
y claro, por ustedes.

Los dejan ser libres, 
siempre y cuando se lo merezcan.
¿No se avergüenzan?





jueves, 23 de octubre de 2014

Muchos se enfocaron tanto en hablar de la suciedad de mis lentes 
que se olvidaron de aprovechar la transparencia de mi alma.  



martes, 21 de octubre de 2014

El domingo elijo al mejor!

Mientras ellos sacan los trapitos al sol 
nosotros compramos los bizcochos, 
preparamos el mate y nos peleamos con los que no piensan igual que nosotros. 
Nos nos perdemos ninguna noticia, cosa de nunca! 
Pero vaya que hablen mal de ese partido de mierda que no voy a votar... 
Mira si me lo voy a perder!
Llenamos nuestra casa, oficina, auto, etc de banderas, pines y decorados 
para mostrar lo orgullosos que estamos por lo que nos están prometiendo 
y desde ya les creemos todo, absolutamente TODO.
Cantamos los hits y los publicamos en facebook, 
como nos gustaría bailarlo el sábado a la noche!
Nos identificamos con los candidatos aunque ni los conozcamos, 
porque son jóvenes o humildes o minoría, 
pero no porque atrás de ellos tienen una buena campaña publicitaria. No! Claro que no! Ellos se venden tal cuan son y todo lo que dicen es verdad y lo van a cumplir.
Los que nos llega son sus promesas, lo que nos compra es su lealtad, su gobierno anterior. Tal como un ex novio con el apoyo de buenos profesionales capacitados 
y una buena guita invertida en publicidad podría recordarnos solo lo bueno del pasado. 
El que no que tire la primera piedra. 
Nos gusta pensar en masa, nos gusta ser parte del grupo y seguir a la manada. 
Si ya sé, cómo pretendo que funcione el país? 
Ya sé el montón de cosas que me pueden llegar a responder 
y no pretendo responder nada. 
Nunca salí de la etapa del "porque sí" y me niego a tener que elegir entre esos boludos. 
El domingo, orgullosos van con lista en mano. 
No vaya a ser que lleguen y se hayan quedado sin. 
Que loco sería, nos demostraría lo bien que funciona el sistema, cero corrupción. 
No se olviden, bizcocho, mate y lista. 





No me desilusionaste,
porque no aposté esperanzas en ti,
porque sabía que aunque ambos quisiéramos pensar lo contrario 
seguíamos siendo iguales. 

Tu, un machista sexópata.
Yo, una feminista boluda.

Ni tu psicóloga había curado tus males en estos 5 años, 
ni mi psicoanalista me había instalado un radar 
para alejarme de personas como vos.  

Sin embargo, 
no te creí desde la primera palabra en nuestro reencuentro. 
Mismo así, después del primero, tuvimos 4 más. 

Empezaste a olvidarte de tus pertenencias en mi casa, 
a contarme tu día a día y a recordarme mis debilidades. 
Me pediste para dormir en mi cama y te bañaste conmigo, 
como lo hacíamos hace algunos años atrás.

Al 5º encuentro de nuestro reencuentro 
supe que mis secretos los sabías más que yo, 
que tu rutina no era tan compatible ni tan aceptable. 

Mientras me llevaste a la cama por última vez, 
otra vez más te referiste al sexo libre y casual, 
yo me referí otra vez más al amor.

Me hablaste de locura y egoísmo, 
te respondí de amor propio.
Partí dejándote un gusto amargo en la boca, 
pero sin la duda de que sigo loca.  



domingo, 19 de octubre de 2014

1 HORA

Eran las 22:56 hs cuando nos propusimos solucionar el "problema" en 1 hora.
Él prendió un cigarro mientras yo me acomodaba en el sofá, finalmente ambos nos dispusimos a hablar. 
Solucionarlo no nos llevó más de 8 minutos, lo que nos causó alegría, cierto cariño y despertó en él su deseo sexual tan conocido.
Nos abrazamos, nos besamos, los minutos eran más lentos que sus dedos desvistiéndome. Tenía que ser muy precavida para que no me quitara toda la ropa. 

Según lo previamente acordado, nos quedaban 40 minutos para hablar. Así fue como quité sus manos de encima de mí, me prendí el botón del vestido que había abierto con gran agilidad y le pregunté si quería fumar algo, para así conversar un poco más.
Fue interesante verlo hacer algo con sus manos que no tuviera que ver con el sexo, verlo armar un porro con tanto cariño era un tanto relajante, o tal vez, lo relajante era no tenerlo tocándome una teta.

Nos fuimos a fumar al cuarto (dónde ya entró de pija dura), dónde supuestamente los vecinos no sienten el olor y él piensa que yo se lo creo.
La primer pitada se supone que es relajante, como la segunda, la tercera y etc. Pero ahí estaba yo, contra la ventana, pitando con su mano en mi culo, mientras no podía evitar preguntarle cuantas veces había sido infiel. 
Su respuesta fue sin titubeos: Ninguna.
Los hombres fieles me excitan, pero me costó creerle. Sin embargo cerré los ojos y lo besé profundamente.
En menos de 1 minuto nos tiramos a la cama, me pidió que me olvidara del tiempo y traté de hacerlo.

A las 23:35 hs me aflojó los cordones de las botas, parecía haber aprendido que si tengo medias de nylon me gusta sacármelas por último.
Una pausa inesperada a las 23:36 hs para ir al baño, me levanté, pero se me interpuso en la puerta ya totalmente desnudo. "Voy a higienizar un poco, da vergüenza". 
No sé si me reí del hecho de que higienizara el baño en un momento como ese o que siguiera de pija dura mientras lo hacía.
Finalmente entré al baño, me dispuse a observar mis partes, sólo asegurarme que no hubiera sangre por allí que fuera a intervenir luego. Nada...
23:38hs Sutilmente abrí la papelera para tirar el papel higiénico sin sangre, y allí estaban: 2 condones usados. (No usados conmigo).

Volví al cuarto, calcé mis botas preparándome para partir. 
Me aseguré de no haber dejado nada para no tener que volver a verlo. 
Le sonreí, satisfecha de haberme sacado la duda en menos de una hora, sí miente, sí es un pésimo hombre 
y sí soy fuerte.


Next!